De tal familia, tal Yoandy

El hogar de un discapacitado espirituano con altos resultados en el deporte sirve de paradigma, en momentos cuando se demanda de mayor responsabilidad por parte de la familia cubana en la formación integral de sus vástagos.

En cada logro del hijo ha estado presente el empeño de Mary, la mamá.

 


Todos los ojos se enfocan hacia él, más ahora, que recientemente se midió en Grecia en lo que constituía una quimera inalcanzable en apariencia. Casi siempre se habla de su tesón, de la perseverancia del entrenador y del aporte de la escuela.

Yoandy Beltrán Delgado, el portador de Síndrome de Down más avezado en las lides de la halterofilia en tierras del Yayabo, y tal vez en Cuba, reúne un poco de todo eso. Mas, tras sus logros figura, como un talismán del que no suele separarse nunca, el desvelo de la mujer que desde el propio alumbramiento, aquel 4 de enero de 1988, se hizo una promesa: su segundo bebé alcanzaría el mismo desarrollo que su primogénita Yaquelín.

“Pedí la baja cuando nació, porque sabía que debía dedicarme a él en cuerpo y alma. Yo vivía y trabajaba en La Sierpe, era cajera en un centro comercial”, cuenta mientras el hijo se alista para el entrenamiento, en una rutina inalterable donde todo está cronometrado, hasta la música en video que desde la pantalla trae los Ecos del Norte. El lente de Brito ha logrado atraer su atención y mientras la conversación transcurre él posa, mostrando sus bíceps y sus habilidades danzarias.

María Teresa Delgado Rigo, la madre, es toda hospitalidad. Los ojos, expresivos y claros, sonríen a la par de los labios. De ademanes suaves, conversación fluida e inteligencia a toda prueba, no delata en lo absoluto a alguien hastiado o exasperado. “La doctora de Genética Miriam González, quien desde el primer mes me lo atendió en el Pediátrico, sugirió ponerle radio enciclopedia, dijo que era muy importante,  porque la música los estimula; me iba indicando cómo hacerle ejercicios.

“Me orientó llevarlo al Centro Provincial de Diagnóstico y Orientación de Sancti Spíritus, donde había un colectivo muy bueno. La directora de entonces dijo que yo era muy preocupada, pero que lamentablemente él no iba a aprender. Yo me quedé con algo por dentro, sabía que sí se podía. Empecé a luchar y a tratar de que fuera a la escuela. ¡Yo quisiera que ella viera a Yoa algún día!”, exclama con cierto aire de nostalgia y una humedad perceptible en las pupilas.

Su relato incluye peripecias y sinsabores. De aquella escuelita en La Ferrolana, donde se percató de que el niño no iba a adelantar nada, a Sancti Spíritus. La nueva propuesta: el hogar de impedidos físicos y mentales. Con solo entrar allí comprendió que aquello no era para Yoandy, porque imitaría lo que viera. Por fin, la escuela especial Protesta de Jarao.

“Era bellaco, pero muy pegajoso. Todos los días yo venía en el Yaguasín, me sentaba ahí, a su lado. Al cabo de dos años traté de buscar permuta. El director se percató de que podía ayudarme y me sugirió empezar de oficinista. Trabajé en ese puesto hasta que él terminó el noveno grado, luego me acogí a la Ley 70, en el 2006.

“Esa inclinación se la descubrió José Guillén, el profesor de Educación Física que los atendía en el aula terapéutica. Me dijo: ‘Mary, lo de Yoandy va a ser el deporte’. Desde que tenía once años ya estaba en las pesas, una afición comunitaria, y su actual entrenador, Leandro, vivía en el primer piso; todos los muchachos de su edad estaban en eso”.

"Yoandy siempre quiso lograr las mismas cosas que yo lograba", declara Yaquelín.

Yaquelín, la hermana, maestra de profesión y dirigente juvenil en el municipio, sostiene que la experiencia de la familia ha servido de ejemplo para otras. “Sin dudas somos batalladoras-agrega-, pero con él ha habido un trabajo multifactorial, la comunidad donde vivimos también influye. Aquí lo suman a los grupos, lo han incorporado como alguien más, útil, por encima de todo. Eso lo hace sentirse  importante”.

La lista de agradecimientos no tiene fin. En ella figuran desde quienes lo recibieron en el grado preparatorio hasta el profesor del taller donde confeccionaban objetos con metal. “Era el único Síndorme de Down que había allí, aprendió a hacer guayitos, espumaderas, haraganes…”, explica la madre, quien fungió como mediadora también entonces. Los derechos de Yoandy siempre se respetaron.

Yaquelín puntualiza: “Él siempre quiso hacer lo que yo lograba. En mi graduación fui quien leyó el comunicado. Nadie podía predecir que él pudiera, pero hizo lo mismo al graduarse de noveno grado, previa ayuda de su maestra. Yoandy depende muy poco de la familia. Se ha leído el diario del Che en Bolivia, Evocación, Fidel y el deporte… Si ve una palabra y no la entiende me pide que le explique, por eso le digo que ahí hay un potencial. En la computación y en la música tiene habilidades que podrían explotarse”.

Al joven pesista le encanta tomarse fotos.

Mientras lo ve bailar, Mary suspira. “Mi anhelo sería un lugar para estos niños con retraso mental egresados de escuelas especiales. Se puede lograr algo con ellos, sin tantos recursos”. Su opinión está avalada por la práctica. Con el respeto de todos los demás implicados en la formación de un joven tan exclusivo, valga la paráfrasis del conocido refrán: De tal familia, tal Yoandy.

Anuncios

Acerca de cubaicani

Soy una filóloga devenida periodista que adora su país y siente por todos los demás. Me gusta leer, escuchar canciones, cantar en español y en ruso, rememorar letras de poesías que aprendí en la infancia o en la adolescencia. Quisiera que un día cercano no hubiera guerras en el mundo, que todos los niños fueran felices y que el amor moviera a cada ser que existe en este u otro planeta.
Esta entrada fue publicada en CUBA, DERECHOS, EDUCACIÓN, HALTEROFILIA, NIÑOS, SANCTI SPÍRITUS, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a De tal familia, tal Yoandy

  1. FillOctocus dijo:

    Now that’s definitely what I was searching for. Thnx for the details. To my mind, other stories are not so fascinating. No offece, just try to keep quality at this level 🙂

    Fill Octocus
    Nike Store Coupons

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s